Dolencia de Rodillas

Analizar cualquier dolencia o accidente en nuestras rodillas para su mejor tratamiento presente y futuro. Estas pueden mostrar incluso sus primeros síntomas en la juventud de daño cartilaginoso, como la condromalacia rotuliana, con molestias en las rotulas y o crepitación. En una edad adulta como esos dolores que nos llevan al médico y tras una resonancia nos dicen que es el menisco que está roto, que hay que operar y nos sometemos alegremente incluso a una artroscopia que mutila nuestro menisco y nos condena a una artrosis muy precoz al eliminar el indispensable cojinete articular meniscal, confundiendo a la víctima con el culpable.

Como dijo un renombrado traumatólogo antes de retirarse recientemente. “estoy arrepentido de los meniscidios que he cometido condenando a una artrosis severa que podría haber evitado”. Los meniscos se abren, van sufriendo fisuras pero hay que ayudarlos a recuperarse, no eliminarlos ni siquiera parcialmente. Podemos encontrar rodillas ya con dolor mecánico con la actividad, con derrame, con inflamación que muestran ya a las claras su proceso artrósico y finalmente podemos encontrar rodillas con dolor continuo, limitación importante de la actividad, deformación curva incluso que manifiestan ya una severa artrosis. En todos estos casos hay que evaluar y tratar lo mas precozmente. No podemos esperar a tirar nuestra rodilla a la basura y sustituirla con una prótesis cual dentadura postiza. No si podemos evitarlo.